Si te rechaza sistemáticamente, intenta averiguar, con el mayor de los tactos, los motivos.
Si no los averiguas, sugiérele visitar a un profesional, psicólogo o sexólogo.
Si se niega (sin motivos), plantéate romper la relación.
Sé que es fácil decirlo, y no sé si es el proceso más adecuado, pero me parece un camino lógico.