(Nunca dije que esto te pudiera interesar).
martes, 16 de diciembre de 2014
"Ganarse la vida".
Dicen "Hay que ganarse la vida!". O sea, venimos a este mundo, para "ganarnos la vida". Dicho de otro modo, hay que "ganarse la vida" para tener el derecho de estar en este planeta. No nacemos con ese derecho adquirido. Naces con la obligación de ganarte la existencia, generalmente, sometiéndote a la esclavitud, más o menos encubierta, dependiendo de la época de la historia en la que te toque vivir. Dicho o frase "poco agraciado" donde los haya. Es un hecho, sí, lamentable/mente.
Quizás cambien las cosas cuando la humanidad ascienda unas cuantas "dimensiones", o consiga "vibrar a más altas frecuencias", pero eso aún está por ver, por llegar, por alcanzar.
En invierno, no hay cucarachas... al menos, en el aseo de mi lugar de trabajo. Hay una baldosa rota en la parte inferior de la pared, por donde entran y salen, a veces, a pesar de haber varias tiras de cinta adhesiva tapando más mal que bien el agujero. Siempre que entro, antes siquiera de abrir la luz, es mirar por el suelo. No soporto las cucarachas. Sobretodo, éstas cucarachas, grandes y rápidas, escurridizas y resistentes casi a prueba de bombas. Me producen un considerable repelús. Y no se acaban nunca. No se acaban nunca...
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