(Nunca dije que esto te pudiera interesar).

miércoles, 26 de noviembre de 2014

La felicidad se compone de una sucesión de pequeños agradables instantes. Lo malo, es que en cualquier momento, puede aparecer un inesperado golpe de aire, y derribar todo el castillo de naipes construido. 

Te dirán que debes fijar bien cada pieza, para que no pueda demolerlo fácilmente cualquier soplo de viento, pero las fijaciones te vienen ya hechas de fábrica. Tú sólo puedes cambiarlas de color o de forma, nada más. Quien te diga lo contrario, se equivoca.

No podemos cambiar nuestra esencia, nuestra naturaleza, nuestra forma de ser más arraigada.